El primer bloque de medidas que quiere plantear el Gobierno busca frenar las subidas de precios en las renovaciones de contratos de alquiler a través de incentivos fiscales a los caseros. Hacienda está dispuesta a activar una bonificación de hasta el 100% en el IRPF a los propietarios que renueven los contratos de arrendamiento sin subir el precio a sus inquilinos. Sumar siempre ha considerado las bonificaciones fiscales como una ayuda a caseros, pero en la negociación del decreto que ha decaído se ha abierto a aplicarlas. En búsqueda de ese acuerdo transversal, el Gobierno también considera de imperiosa necesidad reforzar la regulación de los alquileres de temporada a nivel estatal, es decir, aquellos de menos de un año de duración y, por tanto, no sujetos a una contención en las subidas de precios. En Catalunya sí existe desde el 1 de enero una normativa propia. Vivienda tiene localizado un trasvase hacia esa modalidad por parte de propietarios de inmuebles que, ante las limitaciones del alquiler tradicional, optan por esta figura.